jueves, 1 de mayo de 2008

“Los Justificables”

Como productor de radio me ha sucedido que después de varias reuniones para la creación de un spot publicitario, con los textos aprobados, los locutores contactados, y todo lo que concierne al tema y concepto del spot, claros. De pronto el día de la grabación aparecen uno o varios “publicistas” que quieren estar presentes para dirigir la actividad. ¿Qué les pasa? Todo el mundo sabe que lo único que quieren es perder el tiempo o de alguna manera justificar su profesión de “publicistas”.

Algunos amigos me tildan de pseudo publicista ácido y que produzco agruras. Eso no me molesta, ellos saben que a mis colegas los “justificables” les gusta emular a los congresistas. ¿Cómo? Pues como soy tal cosa, debo de hacer tal otra, para que todos crean que estoy trabajando, (y mejor si me ven y salgo en la TV.) cuando en realidad lo que hago es convertir el oxigeno en dióxido de carbono y de vez en cuando producir CH4 (Gas metano), pues en realidad todo lo que allí ocurre, ni lo entiendo.

Algo más o menos parecido es la “Ley contra el Feminicidio y otras formas de violencia contra la mujer” creada por mis amigas “las diputadas justificables” para aparentar, como que trabajan.

¿Para que queremos leyes que no se cumplen?, además los delitos de homicidio y asesinato ya están tipificados en nuestras leyes, o ¿acaso el homicidio no es un delito? Y ¿algo acerca de eso no está eso escrito en un librito llamado codigo penal?

Las diputadas consideran que debido a las relaciones desiguales de poder que existen entre hombres y mujeres es necesario legislar, a sabiendas de las violaciones asesinatos y maltratos.

Ciertamente, muchas mujeres son maltratadas violadas y asesinadas, pero hombres también y en mayor número y proporción. Lo que se debe hacer es una correcta aplicación de la justicia, que el sistema funcione y esclarezca los casos independientemente del género de las víctimas.

¿Saben que sí me molesta? Que tomen como excusa esto para que el aparato estatal tenga que crecer más, pues “el Estado se compromete a” crear comisión aquí, secretaría allá, formemos campañas para esto, promocionemos aquello etc., todo con el visto bueno de burócratas internacionales que dicen que “Guatemala esta avanzando”. ¿A dónde? A ninguna parte, eso nos hace más pobres, ¿a cuántas mujeres se les podrá ayudar? ¿A que precio? Algunos me tildarán de insensible, pero con lo que se le pagará a las personas que trabajarán en estas “dependencias del Estado” se podría hacer más fortaleciendo nuestras instituciones de justicia y al desgraciado inhumano que toque a una mujer de forme violenta capturarlo, vencerlo en juicio y hacerlo pagar por su delito; y si en lugar de ser una mujer la víctima es un hombre, de igual manera se le aplicará la justicia.

Yo no soy un profesional de las leyes, pero veo esto solo como una “justificación” de nuestros diputados para hacer ver que están trabajando, para darle chance a vividores que aun no han llegado a beber de las ubres del estado y para quedar bien ante la comunidad internacional.

Mucho ojo, cuidado con las cosas que parecen buenas pero que a la larga son malas, y esperemos no se les ocurra otra cosa a nuestros “diputados justificables”.